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¡cuidado con las dietas!

Esta semana siguiendo con la serie de alimentación sana que promovemos desde el Restaurante Diferen-T, nos centramos en las dietas más populares y de su posible efectividad a la hora de perder o mantener el peso, En la medida de lo posible es mejor no hacer dietas por nuestra cuenta, siempre es mejor acudir al médico de cabecera o a un especialista que nos aconseje qué es lo mejor para cada uno. En el afán de perder peso en poco tiempo muchas personas recurren a dietas sumamente rigurosas y a consumir productos milagro que, lejos de beneficiar lo que consiguen es perjudicar seriamente la salud, además de que sólo se obtienen beneficios pasajeros.

El mejor régimen de alimentación es bastante sencillo, pues sólo debe incluir 50% de carbohidratos (harina, arroz y legumbres), 30% de grasas (aceites, soja, aceitunas y germen de maíz) y 20% de proteínas (lácteos, carnes y huevo), los cuales deben ingerirse en cinco comidas: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena.

Siempre es mejor acudir al médico de cabecera o a un especialista que nos aconseje qué es lo mejor para cada uno

Existen diversas y variadas formas de hacer régimen, aunque los resultados no suelen ser las mejores y es frecuente que se recupere todo el peso perdido en poco tiempo e incluso se engorde más de lo inicial, estas son algunas de las dietas más populares con las que hay que tener mucho cuidado, la mayoría de ellas no tienen ninguna base científica, algunas incluso son bastante descabelladas, cetogénicas a base de ingerir gran cantidad de grasas, disociadas consiste en la ingesta un mismo tipo de alimentos, hipocalóricas basada en la ingesta de pocas calorías, vegetariana que elimina los alimentos de origen animal, disparatadas que consiste en la alimentación a base de un alimento durante dos o tres veces a la semana.

Si bien no existe ningún método para bajar de peso que garantice el éxito total, se ha demostrado que da mejores resultados modificar la conducta alimentaria y practicar ejercicio, basándose en el conocimiento real de los comestibles y el propio cuerpo.